Como no me deja responder voy a editar la reseña. Llego con mi familia y me siento en una mesa que estaba libre y sobre la que había un plato pequeño. Al momento sale la camarera y nos dice en un tono muy desagradable que porque nos sentamos ahí , que la mesa está reservada. Yo le digo que no he visto ningún cartelito donde ponga lo de reservada y ella siguiendo en un tono muy desagradable me dice que si no estoy viendo el plato. Desconozco si en Cádiz es algo que sea obvio pero yo llevo años yendo allí y nunca había visto que un plato pequeño en la mesa signifique que esté reservada. Aún así lo importante son las formas y la camarera fue extremadamente desagradable. Lo dicho, una pena porque un sitio con esas vistas no se merece un personal que trate así los clientes.