Este bar tiene muchos puntos a su favor para todos aquellos que gusten de un lugar tranquilo en donde, sobre todo, poder ir acompañado de tu familia y disfrutar de la comida casera que sirven. Hay todo tipo de variedad en el menú, incluso se preocupan por los alérgenos que contienen sus recetas. Cordialidad, buen trato de los camareros, cocina estupenda, cercanía con el cliente... Puedes hacer una reserva y hasta elegir el lugar para sentarte teniendo en cuenta si te gusta más vigilar a tus niños de cara al parquecito o vienes con la pareja y te vas al porche Por cierto, las tartas caseras de los fines de semana de Carmen son no vas a encontrar otras iguales en todo Alcalá. Por mi parte, lo recomiendo 100x100.