Pastelería excelente, todo rico y un surtido adecuado.
¿Por qué entonces mi valoración negativa Tienen una máquina expendedora de tabaco en el centro del establecimiento, entre las mesas habilitadas para consumir los dulces y cafés.
Hemos normalizado, por desgracia, que una droga (legal, pero una droga sin duda) se venda entre alimentos, dulces y chucherías.
Una sociedad avanzada, que luche por la salud comunitaria, tiene que tener claro que el tabaco sólo se puede vender en lugares especialmente habilitados para ello.
Así se hace en otros países, y así se debería hacer aquí.