Fui a comer allí con mi familia. La comida estaba bastante bien en general,las raciones buen tamaño y buen precio. El lugar es bonito y la atención,aunque tardaron un poco,muy buena. Pero fuimos a este sitio en concreto porque tenía una zona de parque para niños,un sitio no muy grande y completamente vallado,lo cuál era perfecto para ir con mi bebé de 16 meses. Cuál fue nuestra sorpresa cuando al llegar los columpios están torcidos al máximo,el suelo está hecho de un material que quema (mi hijo se cayó y al levantarse se quemó la mano por apoyarla),un desnivel enorme entre el parque y la terraza que a los más pequeños les cuesta pasar... Al final mi hijo no jugó en el parquecito pero estuvo jugando por las mesas así que bueno.