Pongo una estrella porque no puedo poner cero. Hemos ido a cenar 11 personas de la familia y la cena no podría haber sido peor. Primero y principal, le tomaron nota a dos mesas que llegaron despues que nosotros y encima, cuando por fin nos toman nota porque les llamamos la atención, nos dicen que no hay casi de nada de comer, ni pinchitos de pollo, los cuales se los dieron a la mesa de al lado (5 raciones de pinchitos) que habia llegado después... Nos trajeron una ración y media de bacalao frito (que parecían puré y entre las dos no hacian ni una ración), luego nos dicen que ya vienen las demás cosas, a los 50 minutos nos dicen que no hay patatas para la sartenada y que nos las pueden ofrecer congeladas (lo cual ya deberia de estar hecho y sino deberían de haberlo dicho antes). Un descontrol total por parte de los cocineros y de los camareros. Y ya fué el colmo, cuando me traen después de 1.30hs, las dos tostas, una que debería de traer salmón y nueces y eran literalmente 3 pequeños trozos de pan cateto con una pincelada de queso (no sé veía), una lámina de salmón mas fina que el plástico y un par de almendras de bolsa tostadas.. y ponía nueces Y la segunda tosta.. el pollo sin sal, eso no sabía a nada, me quedé sin comer! Horrible, ya al final de la noche un camarero por nuestro descontento y el pedir una hoja de reclamaciones, nos pide perdón y nos dice que nos invita a la comida. Luego llega otro llamado Manuel que nos habla de manera chulesca y nos dice qué es lo que pasa Y que tenemos que pagar la comida. Le decimos lo que el camarero nos ha dicho, encima nos habla mal y se queda todo en que paguemos sólo la bebida. Cuento esto para que se sepa lo que ha sucedido. Y si no se ven capacitados para atender una mesa, pues que lo digan y no nos hubieramos sentado. Ya te digo, no os pongo un cero porque no puedo.