Pedimos las pizzas a las 15.15 y ya nos advirtieron que tardarían media hora en salir, sin problema. Tardaron 45 minutos, que tampoco es un problema, estás en la plaza de la Corredera, con tu cerveza tan a gusto y bueno, cuarto de hora arriba o abajo da un poco igual. El asunto es que cuando traen las pizzas, solo sacan 3 de 5 que habíamos pedido, y cuando los 3 habían acabado las suyas, salieron las otras dos. Las tres primeras además salieron templadillas pero bueno, de sabor muy ricas y muy bien de precio para el sitio en el que están. El personal debe haber cambiado porque el que nos atendió a nosotros, fue super atento en todo momento y muy simpáticos, nada que ver con las reseñas anteriores. Seguramente repitamos porque fuimos un domingo de puente de Andalucía y quizás pilláramos la cocina a tope, los restaurantes no se pueden juzgar por una visita y más cuando está a tope la terraza