Como cliente ocasional café, tostada y poco mas nunca tuve pega.
Hasta esta semana que comenté, que no reclamé el hecho del cobro de una mesa de desayuno a mi compañera y a mi, un error de pagar al entrar al baño y el otro pagar mientras está dentro.
Sea como fuere con comanda y número de mesa en ordenador de caja eso no puede pasar.
Mi sorpresa al ponerse el dueño a la defensiva y poner en duda nuestra palabra al comentárselo para que no volviera a pasar, sin reclamar dinero ni nada.
De ahí mi puntuación ya que la clase solo se veía en la ropa, por parte del dueño que dejó claro que eso era "su casa".