Los he visitado la semana del 19 de Abril.
Es un verdadero espectáculo para los sentidos, los que he visto son preciosos. Cuidados con una dedicación y mimo que es digno de admirar. En los que he visto no se paga entrada, pero desconozco de si hay alguno de pago, aunque sería más que "pagable" se da una aportación totalmente voluntaria y sin ninguna presión. Ya que hay una cajita en un rinconcito del patio que pasa incluso desapercibida.
He visto que habia algunos cerrados imagino que porque he ido fuera de horario de visitas.
Llevaba años deseando visitarlos y por fin puedo decir que es totalmente recomendable su visita.