Es un buen lugar para compartir un rato con familia, amigos, pololo, las empanadas muy ricas, sobre todo destacar la masa que tiene el grosor perfecto y las entregan calentitas, el ceviche de machas bien rico, lo otro que me encanta es el café helado, se nota de buena calidad y cantidad, lo único malo es que la última vez la chica que nos atendió no nos entregó la cucharada larga para poder comer el helado y se nos dificultó un poco, y también fue una atención más lenta, tardan bastante en traer la comida pero en tiempos de covid-19 se entiende, pero por lo general si lo recomiendo.