Típico chiringuito dónde no te queda más remedio que ir si quieres tomarte algo y estás en esa playa porque desde luego NUNCA irías si estuviera en otro sitio.
Empezaremos por los trabajadores que no tienen desperdicio...
La camarera morena de cierta edad maleducada y desagradable.
El camarero con barba de chivo azul, borde y poco profesional. Una persona que comenta en pleno julio "menos mal que ya queda menos para que termine el verano", te invita a salir corriendo.
A este gran trato recibido, tras ver y oler la comida de las mesas de alrededor y ojear la carta, decidimos beber la consumición y marcharnos a otro sitio con más calidad.
Consejo: NI PISAR.