Restaurante amplio con terraza .
El restaurante está escondido en una callejuela, pero merece mucho la pena ir.
Precios muy económicos . Mucha variedad de carta. Opción de medias raciones.
Camarero muy amable y simpático.
Las gambas a la plancha están riquísimas.
Las patatas peri, no puedes irte de punta umbría sin probarlas.
Todos los platos que probamos, fueron de 10, de hecho hemos vuelto otra noche a cenar.
El único plato que no nos gustó, fueron las croquetas . Este plato le resta a este restaurante. Croqueta que la bechamel no es cremosa , apenas tenia sabor al ingrediente pero sí mucho a especias.
Pero aún así, volveremos.
Recomiendo 100%