No es un restaurante para comer, la carta pegada a la pare, no tienen cocina, o sea preparan platos combinados de productos congelado, el plató de "pescado" es de calamar rebozado. Pedimos dos platos combinados de ternera y nos trajeron - filete ternera aproximadamente 100 gr, de la parte de la contra, cortada a los largos de las fibras, hecha una suela, patata frita de las congeladas malas, un huevo frito y una cucharada de ensaladilla ( lo único que se podía comer), este plato valía 8,75€.
Más una coca cola, una fanta y dos trozos de pan( los cobraron a parte), todo esto por 23 y algo euros. La camarera, no tenía buen día :(
Siempre evitó poner reseñas malas pero se los merecen, no parar par de largo, unos cuantos kilómetros mas adelante hay sitios muy buenos para comer.