Solía ir mucho a comer allí, la comida está buena, pero de aquí a un par de años ha bajado mucho la calidad y subido los precios. Hay platos que no merecen la pena por el precio que tienen y el servicio da que desear.
Hoy será la última vez en mucho tiempo que vuelva allí. Me he sentido terriblemente incómoda gracias a las camareras, dos chicas que no había visto nunca y que no tienen educación. Estaban burlándose de los clientes del fondo y me enteré de todo, no se cortaron ni un pelo, encima pegadas en mi mesa molestando bastante y cuando le pedimos otra ronda trajeron las cosas en diferentes intervalos de tiempo porque se les olvidaba. Incluso me trajeron mal la cuenta. Horrible.
Muy caro y poca calidad, no es lo que era, por ese precio como mejor en otros sitios. Una pena.