Un desastre el servicio. Camarera joven que nos atiende con desgana y pone malas caras cuando le preguntamos las tapas y las raciones (las cuáles no se sabe).
Nos traen una ración de pescado frito fría, sin tenedores ni platos, ni sal, ni limón. Tuvimos que entrar dentro a pedirlos porque hicieron oídos sordos. Se equivoca en las bebidas y no pide ni si quiera disculpas.
Al no haber carta ni ticket nadie sabe lo que está pidiendo ni el precio. Vino luego la sorpresa...
¡¡Una pena, porque el sitio es bonito y nuevo, tiene unas buenas vistas y un gran aparcamiento. De hecho está bien cuidado y limpio!! Pero el servicio, la coordinación y la calidad-precio dejan bastante que desear.