Hemos ido a cenar hoy allí. Pedimos unos sándwich para nosotros (papá y mamá) y al pequeño de 17 meses le pedimos unos nuggets. Viendo como empezaba a poner cara rara y a escupir, soltó un trozo de hueso súper astillado. Se lo digo a los camareros, y la chica me dice que ellos lo compran, y le digo que claro, me lo imagino, no son caseros, pero que se lo comente al proveedor. Puesto que la responsable si es. Solo se comió dos nuggets, ya después de eso no le di más, lógicamente. Pues a mi sorpresa, NOS LO COBRARON. Increíble. Así se pierde los clientes.....y gracias a dios que no pasó nada. Pero menudo susto podría haberme llevado con el niño.