Os detallo mi experiencia de hoy en esta taberna.
Llegamos y como vemos carteles de reservado en todas las mesas de la terraza esperamos a que nos atiendan, y llega Juan, el dueño, nos pregunta que si vamos a comer y si afuera o dentro, a lo que respondemos que unas tapas, y fuera si puede ser.
El retira un cartel de reservado y nos sienta en una mesa de la terraza para 2. Pedimos un par de cocacolas y la carta nos dice que nos trae una tapa de bacalailla sin raspas que está muy buena, y nosotros damos por hecho que si no nos das a elegir es que esa tapa entra en la bebida, pero no, y pedimos 2 tapas de gambas cocidas. Nos ponen 7gambas a la plancha...
Nos cobran 5 € las 7gambas y 9€ 2cocacolas y 2 bacalaillas fritas que no pedimos. Y pedirle que nos explique la cuenta, nos dice que ese es el precio sin parar ni un segundo para hablar con nosotros, y ya de malas formas, ya enfadado le pido la hoja de reclamaciones y se niega a dármela, llama a la policía que me obligué, dice, y eso hacemos, se personaron 2 agentes muy agradables y le obligaron a dárnoslo
En resumen una vergüenza, y un robo, jamás recomendaría este lugar por qué por muy buena que sea la comida la educación por delante siempre. He de añadir que un grupo de trabajadores que comían allí y fueron testigos fueron muy amables en ayudarnos di hacía falta, no de la misma forma que otra señora, que estando con sus hijas en el bar (se ve que eran conocidos) se mete en la conversación para decirme tonterías cuando no tenía ni idea. P.D si no sabés no te metas.