¿Falta de oportunidad o mala suerte
Una experiencia neutra tirando a negativa en esta taberna del centro a la que fuimos guiados por “la Guía”.
Hay que estar muy seguros para cobrar 120€ por una cena para tres sin vino en la que no hay nada de cocina. Jamón cortado, gamba cocida, melva de lata, helado de Porto Bello. Todo basado en el buen producto que hay por aquí.
Jamón y gambas buenos pero sin más. El jamón bien cortado, algo escaso y con grasa poco fundida. Un plato con más temperatura hubiese ayudado en este caso. Las gambas correctas de tamaño y textura. Picos muy buenos. Pan malo.
Servicio amable, familiar y premioso. Es una taberna.
Precios absolutamente exagerados en relación con las instalaciones, el servicio y lo que aparece en el plato. Hay mejores opciones a corta distancia.
¿La maldición de la Guía