Bienvenido/a al "teatro del hombre orquesta"! Si no has estado en este local, es que no eres un/a verdadero/a almeriense! Una bodega de las de toda la vida, un negocio familiar que ha pasado de padre a hijo. Sitio con solera dónde los haya. El dueño lleva él solo el local y es un verdadero espectáculo verlo trabajar. Las tapas que ofrece son sencillas, no esperes reducciones al PX ni deconstrucciones varias, comida rica y sin opulencia. Tampoco la carta del local es amplísima, ni falta que hace, todo lo que tiene está buenísimo. Si acudes al baño, te darás cuenta de su limpieza, más impoluto que el quirófano de un hospital! Respecto a los precios, en el caso del tinto con blanca es más caro de lo normal (3,9 €), pero en tu vida probarás uno igual. Local peculiar de obligada visita.