Una mosca en la comida, comprensible en época que estamos pero sin dar la cara ningun responsable o encargado del local, la camarera nos dice de retirar el plato pero le decimos que no esperando reaccion del bar pero nada. Pagamos y ningún detalle. No volveremos y eso que llevamos yendo años...ya tuvimos un detalle feísimo en mayo de este año cuando fuimos a comer con la familia celebrando comunión y nos dijo el camarero que los platos de cocina los pidiéramos todos a la vez que si no volvíamos loca a la cocina (increíble) la cara a cuadros se nos quedó.