Empezando por lo más positivo: el camarero nos ha atendido muy amablemente.
Hemos desayunado café y tostada, bien de preparación. En cuanto a precio es un poco caro, he leído en otras opiniones que es barato, a mí no me lo ha parecido.
El desayuno ha sido en la terraza, en la que hay colocado una TV, en funcionamiento, para mi gusto, más molestia de ruido de fondo que otra cosa.
Es autoservicio, eso no impide, que haya unas normas que los clientes tengamos que cumplir, que si no es por iniciativa propia, sea por criterio de los responsables del establecimiento, no me ha gustado que un perro suelto, de otros clientes, se haya estado paseando alrededor de las mesas. Tampoco me ha gustado que otros clientes mientras desayunaban, la botella de aceite ( no se sirven monodosis) la colocaran en el suelo todo el rato, botella que luego pasa a otros usuario. Es verdad que son clientes poco respetuosos, eso no quita que la dirección, ponga medios de personal, para que esto no pueda ocurrir.
Por otro lado el olor que se desprende (pienso que del mobiliario) dentro del local, me ha resultado desagradable