Las veces que viajo a Madrid me gusta ir al centro y tomarme unas tapas. Hoy he entrado por la mañana y uno de los trabajadores, un señor mayor, estaba con una cerveza y no se le notaba en sus mejores condiciones. Finalmente me atendió la chica, cuyo nombre no me acuerdo. Me he tomado una tostada de jamón con un café y muy contento con la calidad, el precio y la atención de la chica. No me gusta juzgar el trabajo colectivo por una persona, pero no puedo poner las 5 estrellas por la actitud del señor.De todas formas seguiré acudiendo al establecimiento, me encanta.