Lo cierto es que me pareció que me robaron en toda mi cara. Si es cierto que tal vez el fallo fuera nuestro por no verificar los precios con la carta (aún que creo recordar que no lo ponía).
Fuimos a desayunar, y pedimos dos tostadas, que para ser enteras tenían un tamaño más bien consideradas como media, la pedimos con ibérico y tomate, más un café y un zumo. Hasta el momento todo bien, pero nuestra sorpresa llegó al pedir la cuenta, donde nos cobraron 22,60€.
Me parece un robo en toda regla, está claro que no volveremos a repetir.
Por lo que les recomiendo que se aseguren bien de ver los precios antes de pedir.