Este pasado fin de semana fuimos en familia a Chipiona y el sábado paseando por el centro decidimos sentarnos a comer en este lugar.
Tuvimos que esperar, pero mereció la pena. Podría resumir nuestra experiencia en lugar de batalleo bueno, bonito y barato.
Ofrecen una carta muy variada, adaptada a todos los gustos. Nosotros pedimos algunas raciones para compartir, otras individuales y algunas tapas
- chocos, sabrosos y tiernos. Aceite limpio y frito no grasiento.
- boquerones, frescos, de buen tamaño y bien cocinado. No grasientovy aceite limpio.
- fritura sevillana, verduritas de corte fino variadas con trocitos de pescado, muy rico, nos gustó mucho. Hay que probarlo sí o sí.
- chipiron Plancha, de buen tamaño, muy tiernos y jugosos. Bien presentado con su ensalada. Muy recomendable.
- patatas alioli, diferente a las habituales, al menos para mí. Tenía trozos de pulpo! Muy ricas, salsa ligera y sabrosa.
- cazón con tomate, un verdadero espectáculo. El sabor del pescado y el cocinado del tomate. Este manjar me trasladó a la niñez con los platos de la abuela. No puedes pasar por aquí sin probar esta exquisitez. Imprescindible
- mero a la roteña, estaba bueno pero esperaba más. Correcto.
- plato combinado n°3, correcto.
- pollo a la plancha, correcto.
Eramos 9, lo comentado y 17 bebidas ascendió a 114,50€. Importe pagado gustosamente.
En cuanto a personal decir que pone la guinda. O bien tuvimos mucha suerte o allí trabajan auténticas máquinas encantadoras. Teniendo en cuenta el volumen de público que había el servicio fue estupendo, rápido y atento.
Gracias por los chupitos y por todo @penabeticachipiona. Hasta pronto!