Una pena que con lo rico que está todo, olvidé hacerle fotos a lo demás platos El hambre nos puede! Tienen una carta muy variada, todo lo que pidas es un acierto, las lagrimitas de pollo son las más ricas que hemos comido, la tortilla de patatas del padre Manuel, es siempre un acierto, las tapas frías y calientes buenísimas, berenjena con salmorejo y jamón, delicias Manguara o la ensalada de pollo con piña y nuez, así como los fritos, pescados, carnes y montaditos, con el de la casa terminas hasta arriba! Y los postres una gozada, este último de bizcocho con tocino de cielo, está mortal. Además el servicio es rápido y los camareros súper atentos, un restaurante muy recomendable.