Excelente restaurante familiar. Rápidos y muy amables. Al estar en un polígono hay aparcamiento suficiente para cualquier tipo de vehículo. Menú a buen precio con comida casera como la que nos hacían nuestras madres, sin grandes florituras de platos complicados pero en una calidad y cantidad mas que suficiente para dejar contento a cualquiera. Yo me he comido de primero un potaje de los que quitan el "sentío" (viene el camarero con la olla para echarte la cantidad que quieras y eso gusta mucho)...producto bueno, rápidos y precio asequible ¿Qué mas pedir. Sé que antes tenían una carta un poco mas amplia con carne a la brasa muy buena, pero hoy ha sido menú, así que ahí dejo mi opinión.