Un desastre, llamamos para reservar y no teníamos mesa, éramos 7, al pedir nos pusieron la mitad, no había casi nada disponible, sin luz si quiera no se veía los platos, llegamos a las 21:15 y eran las 23:45 y todavía no llegaba el plato de parrillada que no veo el problema para ello y uno de los comensales se fue sin comer. Las camareras las pobres con un apuro que no vea, pero es una lastima. No lo recomiendo por nada. Hoy día 8 de mayo fuimos a desayunar. Nos sentamos y las dos chicas que trabajan de camareras en la terraza nos ven y tanto una como otra pasando tres kilos de nosotros y después de más de 30 minutos esperando nos levantamos para pedirles que nos atiendan y me dicen que enseguida viene. Tras cogernos nota pasan otros 20 minutos y cuando nos traen los cafés no dieron ni una..nos levantamos y nos fuimos. Que lastima la venta espadita como está bajando el nivel brutal. No lo sigo recomendando ya ni para desayunar que era su fuerte.