Hay tapas caseras que están bien. Pero el servicio deja mucho que desear. No tienen a la vista carta ni te proporcionan una. De hecho la cantan y cada vez nos dijeron opciones diferentes. Además, cuando le dijimos que no sabíamos lo que había nos contestaron desafortunadamente que ya nos la habían repetido dos veces, cosa que no es admisible en el trato al público.
Por otro lado olvidaban tapas, las raciones no sabemos si fueron medias o enteras porque cuando nos dijeron el total de la cuenta nos pareció bastante elevado. Sin embargo, no podíamos saberlo con certeza ya que tampoco nos aportaron un ticket desglosado. Otro detalle intolerable.
No volveré
Pd: Para tomarte una cerveza y una tapa pasa bien pero para comer y tener buen ambiente lo desaconsejo y creo que si se pusieran las pilas mejoraría bastante.