Lo primero aclarar que no es un restaurante, allí no se puede comer, solo hay dos banquetas, es para llevar. Cuando vamos a nuevos sitios, no ponemos el listón muy alto y nos dejamos llevar un poco por lo que encontramos, no nos gusta una crítica mala, porque sabemos que perjudica al negocio, pero sinceramente espero que esto ayude para que la dueña o dueño del Veganí se ponga las pilas. La nota de un 4,6 sobre 5 que tiene actualmente no se la merece. Pedimos una tapa de croquetas, nos puso tres muy pequeñas, sin sabor, coste casi 3 euros, una pasada. Pedimos una tapa de tortilla, solo sabía a perejil y era pura goma, quemada por el otro lado. También pedimos una ensaladilla que no sabía a nada, cómo puede ser qué supiera a NADA DE NADA, es que no prueban las elaboraciones, es la primera vez que nos pasa, también fue una tapa muy pequeña sin un poco de pan o picos, demasiado caro para lo que nos sirvió. Por último, un bocadillo de chorizo vegano, que al menos tenía algo de sabor, pero cerca de 6 euros por eso... Una experiencia malísima, salimos con la sensación de ser estafados. Espero que esto les sirva para que se pongan las pilas y mejoren, porque es una verdadera pena que pasen estas cosas, tanto por el cliente, como por el Veganí. Sentimos decir todo esto, pero creemos que hay que decirlo para que quede claro.