Mi experiencia en este sitio fue horrible. La atención de los camareros fue pésima, en el interior del bar olía bastante desagradable y lo único bueno fue la tapa de arroz. Pedimos unos esparragos trigueros sin jamón y nos trajeron unos esparragos blancos de bote por los que nos cobraron 12€. Las berenjenas fritas estaban bastante aceitosas y los camareros estaban bastante despistados. Al pedir la segunda ronda no nos trajeron tapa pensando que iba a colar y la camarera mientras se reía con el otro camarero detrás de la barra.Tras pasar un buen rato le pedimos la tapa correspondiente y nos dijo que no les quedaba arroz (mientras veía la paellera y al camarero preparando las tapas de arroz justo delante de mí). Desde luego no volveré a este bar, atención horrible, calidad pésima y aspecto sucio.
Respondo a la respuesta del propietario del negocio: Desconozco si el bar está o no de vacaciones. Esta reseña corresponde a la atención que se me dió en junio, cuando celebré mi cumpleaños. Desde ese día no volví a pisar el local. No es mi intención perjudicar sin fundamento a ningún restaurante.