Gran descubrimiento!!
Cafetería en el pulmón del casco histórico de la ciudad con terraza en calle peatonal y provista de todas las medidas necesarias para la actual situación en la que nos encontramos!
Desde que hemos llegado el trato ha sido impecable y siempre con humor y amabilidad, lo que nos ha transmitido comodidad y cercanía, primeras sensaciones buenas!!
Una vez servidos, la comida ha tardado en la mesa lo que la foto en echarse= 0,00001 segundos!!! Todo super rico y de buena calidad (especial mención el queso fresco...BRUTAL!)
Sin embargo, lo más sorprendente de tan grata experiencia ha sido el precio! Comer tan rico y tan agusto nunca nos salió tan barato!! Volveremos!!