Recomendable 100% No son tapas enormes pero la calidad es excelente, si lo que buscas no es comer con dos cervezas, es tu sitio. Puedes elegir libremente las tapas, bacalao, papas a lo pobre, migas, tosta de salmón, secreto a la plancha... Mención aparte merecen los callos, están buenísimos. Lo dicho, muy buena calidad en lugar de cantidad (que tampoco son muy pequeñas, son del tamaño que debe ser una tapa) y también tienen carta con raciones bastante abundantes por lo que he visto en otras mesas. El servicio muy rápido y amables a pesar de estar llena la terraza. Volveremos sin duda.