No apto para turistas! El encargado más descortés, mal educado y grosero que he encontrado en Barcelona. Llegamos para tomar unas cañas y nos atendió un mesonero muy majo, éramos 5 personas y nos sentaron en dos mesas que estaban juntas. A los 15 minutos de estar sentados en la mesa esperando la orden, el dueño/encargado nos quito una de las mesas sin preguntar de la forma más descortés y nos empezó a insultar sin motivo, porque no íbamos a cenar, a tal punto que tuvimos que levantarnos e irnos porque el supuesto encargado/dueño se puso muy agresivo.