He ido con mi familia a este restaurante. Al principio, a la hora coger mesa, todo amabilidad. Luego, el servicio dejaba mucho que desear. Hemos pedido paella y ensalada, platos que entraban en el menú diario, sin saber que existía tal menú, ya que el camarero nunca nos informo al traernos la carta. Casualmente, por la tarde, vimos que disponían de menú. Al solicitarles una explicación, este camarero se limitó a quedarse callado y poner la excusa absurda de que en el menú se ponía menos cantidad.
Sinceramente, ya no volveré más. Me he sentido estafada.