Mesón solo tiene el nombre, servicio pésimo, el camarero va por la terraza como ido, te sirve los platos sin ganas en el segundo plato ni te retira el primer plato casi me lo pone encima del primero si no se lo retiro yo de la mesa el otro camarero casi me lleva con el mantel por delante haciendo quiebros en la silla y ponen mantel a unos si otros no. La carta es más raciones que otra cosa que platos, los platos dan un poco que desear nada vistosidad el filete y patatas fritas y listo, la comida en si buena pero no para echar cohetes a la hora de pagar le pides factura y no te lo puede hacer por qué la caja registradora no tiene papel, precio 12 € 4 por media ración de ensaladilla y 8 por un secreto ibérico y la botella de agua será gratis no se, en definitiva mal sitio