Siento tener que poner una reseña negativa pero, ya sea por falta de personal o cualquier otra cuestión que no voy a entrar hemos tenido que esperar 30 minutos para que nos trajesen una tapa. No se puede permitir este servicio un día tan señalado como un domingo de ramos con la procesión saliendo del frente. La camarera por cualquier cuestión no ha salido por donde estábamos en las mesas en 35 minutos, seguro que estaba haciendo cosas, pero entonces se necesitaría más personal. 4 tapas es lo que hay para comer, nada más. No vuelvo.