Vamos a este local y estaba completo, pero llevabamos a dos niños con 4 meses llorando porque tenían q comer y les pedimos el favor de poner una mesa para comer allí y ya aprovechar para darles de comer y nos dicen q no pueden poner más mesas. Salimos y no llevabamos dos minutos cuando llega un hombre, habla con el dueño y coge una mesa y se la prepara para comer. Me acerco para pedirle explicaciones y me pone la excusa de q habían reservado. Jamás volveré, además de q la comida es una basura. No los recomiendo para nada.