De las pocas churrerias que aun quedan en el barrio de Sants.Esta popular churreria regentada por Ramon esta situada en plena calle olzinelles muy cerca de la plaza de Sants.Dispone de una gran barra en su interior al igual que bastantes mesas donde puedes tomarte un simple cafe o refresco o degustar unos muy buenos churros con chocolate o unas magnificas porras.Tsmbien puede uno comer unos muy ricos frankfurt o otro tipo de bocadillos calientes o frios.Las patatas y cortezas para llevarte a casa y hacer el vermut son de muy buena calidad y bien hechas.Local grande y espacioso,muy limpio y muy de barrio por ser muy familiar en el trato,muy cordial y agradable.Sin dudas un lugar para volver.